Medios de Comuniacion


El programa de TVN llega a su fin mañana a las 22 horas, tras cuatro meses al aire, que lo convirtieron en el reality más largo que se ha visto en la TV local. Aquí cifras clave, en qué están los eliminados y en qué están los planes para una segunda parte.

Las platas

Entre enero y marzo (las cifras de abril aún no están disponibles), Pelotón le significó a TVN $11.066.885.564 de ingresos por venta de avisos, según Megatime. Esa cifra considera las ventas del programa mismo, de Abre Los Ojos y de Pelotón PM, las emisiones que se hicieron durante el Festival de Viña. Y la caja registradora del canal público seguirá marcando ingresos, porque para la semana final, avisar en el reality tendrá un valor neto de $ 2,5 millones, el precio más caro de la pauta de la red estatal.

La audiencia

Hasta el cierre de esta edición, Pelotón promediaba 20,4 puntos de rating, según datos de Time Ibope. El episodio más visto fue la elección de los finalistas, donde fue eliminado el recluta Vergara, que obtuvo 31,3 puntos de audiencia, seguido por el episodio del 6 de marzo, que consiguió 27,4 unidades. Mientras, Abre Los Ojos, el programa satélite del reality, consiguió un promedio de 19,2 puntos de rating, con su mayor audiencia de 25,5 unidades la noche en que el recluta Alvarez salió eliminado.

El balance de las fuerzas

Gutiérrez, Matulic y Marengo llegan a la final con estadísticas similares después de sus 124 días al interior de la base estudio. Mientras Matulic es el que se anotó más triunfos en combates (12), Gutiérrez lo sigue de cerca con nueve y Marengo se apunta ocho. El menos querido por el público es Matulic, que fue nominado tres veces por esa razón y recibió otros tres castigos de los espectadores (raparse al cero, desfilar en zunga y pasar un día esposado a Grassi). Y Marengo fue la única de los finalistas que no se anotó una victoria en alguna prueba de eliminación.

El futuro

Los reclutas se despedirán hoy por la noche de la base-estudio en pantalla. Y el regimiento de Calera de Tango todavía no se termina de desocupar y TVN ya piensa en reutilizarlo. La segunda versión del reality está aprobada, y al interior de la red pública decidieron hacer Pelotón II: el llamado a casting debía partir en estos días y la fecha de salida del programa sería en septiembre.

Mientras, la versión VIP del espacio, aunque está en los planes, todavía no está contemplada para ser realizada.

La vida fuera de la base

Los reclutas tienen contratos que duran hasta seis meses tras el fin del reality. Casi todos son reacios a admitir algún área de descontento, pero Alvo confiesa que no logró sus objetivos al entrar, porque pensaba potenciar su carrera de actriz y actualmente sólo continúa su trabajo de barwoman. Pero igualmente son pocos los que han logrado dividendos concretos. Los más exitosos son Huerta, que consiguió animar eventos, Corvalán que es modelo en la agencia Elite y, según dice, tiene conversaciones con TVN para incorporarse a un proyecto, y Pestán, que ha participado, por ejemplo, en Teatro en Chilevisión.

El Reality Show se ha instalado entre nosotros, o, mejor dicho, en nuestras pantallas. ¿Será otro producto de la globalización o, más bien, la confusión entre la modernidad y la compulsión de hacer todo aquello que hacen los demás para no aparecer como retrógrados frente al mundo?

Curiosamente, el término Reality Show es contradictorio porque se juntan dos palabras que de por sí se excluyen. La realidad no es un espectáculo, salvo que la reduzcamos a una realidad virtual y hagamos de la vida un enorme teatro donde deambulan puros actores sin identidad propia. El espectáculo entretiene pero la realidad se vive, y a veces se sufre también. Reducir la vida a un mero espectáculo, donde te sientes mirado con indiferencia para que te aplaudan o te pifien, puede llegar a ser una enorme falta de respeto a las personas.

header2.jpgCiertamente, hoy existe la tendencia a la cultura del espectáculo. Hemos mirado la Guerra de Golfo sentados frente al televisor; hemos visto la caída de las dos Torres en Nueva York comentando con el vecino telespectador lo horrible que era; hemos visto con consternación la cantidad de bombas que cayeron sobre Afganistán. Hemos sido espectadores de tantas muertes, pero el día siguiente volvemos a nuestro trabajo como si hubiéramos visto una película. Parece que hoy por hoy todo es un show porque uno se siente juzgado por su apariencia, por lo que tiene y no por lo que es.

¿De verdad, el programa televisivo refleja la realidad juvenil? ¿Corresponde a la realidad cotidiana mantener encerrados a un grupo de jóvenes por tres meses? ¿La realidad cotidiana no precisa de momentos de intimidad? Evidentemente, el ambiente influye en el comportamiento de las personas y un lugar cerrado produce reacciones e interrelaciones fuertemente condicionadas por el encierro. Por ello, ¿qué realidad juvenil está reflejando?

Resulta interesante observar la reacción de los jóvenes en el programa, pero, por otra parte, decir que representan a la juventud sería un grave error, sea porque están viviendo en condiciones muy especiales sea porque han sido seleccionados según unos criterios determinados. Es interesante observarlos para estudiar sus reacciones, su lenguaje, sus interrelaciones, pero la verdad es que uno se siente mal porque los está tratando como objetos de estudio.

El gran premio, independiente de si pierde o gana, es aparecer en la pantalla. Es el gran anhelo de todos los que participan. Parece verdad lo que se comenta: ¡si quieres ser alguien en nuestra sociedad, tienes que aparecer en la tele! ¿No es triste moldear la propia vida para poder aparecer, ya que a fin de cuentas son los otros que la van a dirigir? Quien vive pendiente de los aplausos de otros, terminará haciendo todo aquello que le gusta a los demás para seguir recogiendo sus aplausos, llegando a ser lo que los otros quieren que sea y, al final, su vida se reduce a un circo. Además, la tendencia de los medios de comunicación es la de levantar y de derrumbar personas según el rating. Así que ¡el futuro de uno depende de otros!

Los jóvenes públicamente enjaulados hacen de todo para tener éxito (aparecer y ganar plata). Y si se requiere hacer de la propia vida un espectáculo, bueno, igual que en la guerra, no hay reglas salvo la de ganar. Seguramente habrá otras opiniones favorables al programa, más bien subrayando el elemento del entretenimiento. Pero, ¿se puede negar que este tipo de programas reflejen y promueven de alguna manera una cultura del éxito y del espectáculo? Pero, ¿es la vida un espectáculo? ¿El dinero y los aplausos definen la propia vida?

 

Tony Mifsud, Sacerdote jesuita

UNICEF realizó una encuesta en torno a las “Percepciones sobre Seguridad y Violencia en Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile”. Si nos limitamos a los resultados obtenidos en Santiago, por una parte queda claro que los adolescentes forman su idea de la seguridad ciudadana principalmente a través de los medios de comunicación; pero, por otra, se estima que la imagen de los adolescentes que transmiten estos medios resulta básicamente negativa.

contacto.jpgEsta misma percepción de distancia se repite en otra encuesta realizada por el Centro de Ética de la Universidad Alberto Hurtado (“Juicio ciudadano sobre la píldora del día después y una ley de divorcio”). En ésta, al menos sobre los temas consultados, las personas suelen informarse mayoritariamente por los medios de comunicación, pero, a la vez, más de la mitad de los entrevistados señala que la discusión pública que se da en ellos sobre la píldora del día después resulta ajena a los problemas reales que vive la gente.

Aún más, en esta última encuesta, si se afirma que en general se busca información por los medios, también se descubre que el 42% de los encuestados no sabe la diferencia entre la nulidad civil y el divorcio civil, mientras el 42% supone que la píldora del día después es un anticonceptivo de uso habitual (es decir, no es de emergencia).

La pregunta nace sola: ¿el ciudadano se siente identificado con la opinión que se dice pública? En otras palabras, si por opinión pública entendemos aquella que se refleja en los medios de comunicación, y si por opinión ciudadana se comprende lo que realmente piensa la gente, ¿existe una correspondencia entre ambos? ¿Se siente reflejado el ciudadano en los medios de comunicación?

Ciertamente, la respuesta no es simple, aunque la pregunta es evidente. ¿Manipulación, ideologización, intereses particulares que predominan en los medios? O, más bien, ¿un doble lenguaje (uno público y otro privado) en el ciudadano? Pero, lo importante no es tanto asumir una actitud inicial de encontrar culpables, cuanto comprobar si el hecho es cierto y, en caso afirmativo, cuáles son los caminos para que el ciudadano se sienta representado en lo público.

¿No será que, por una parte, como ciudadano uno se siente tan alejado de las instituciones porque no tiene ninguna influencia real en ellos, y, por otra, estamos tan encerrados en el refugio de nuestro individualismo que nos cuesta aceptar la dimensión social de nuestras decisiones y actos?

En los años sesenta hubo una frase que de alguna manera interpeló y motivó: no te preguntes lo que el país pueda hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer por el país. ¿Será que este espíritu quedó enterrado en la arena del tiempo? ¿Será el momento de replantearse la pregunta y asumir la ciudadanía como una responsabilidad cívica?

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Canal 13 quiere reformular sus tardes. La competencia para marzo se viene complicada: “Rojo” volverá renovado, buscará parejas de baile y bandas; y “Mekano” tantea nuevos rostros para su team. Por eso, Canal 13 ya empezó a barajar nuevas fórmulas para potenciar esa franja. Y ya tomó una decisión: sacará el programa de Soledad Onetto (rica e inteligente) , “6 PM”.

Una fuente del canal comentó que ayer el equipo de “6 PM” fue informado del término del programa. En Relaciones Públicas, en tanto, confirmaron que el espacio saldrá de pantalla por una decisión estratégica de la estación, que está definiendo su programación a partir de marzo. Frente a la noticia, Onetto no quiso hacer declaraciones, aunque aseguró que ya estaba enterada del fin del espacio.

Las cifras y la dura competencia de TVN y Mega habrían causado inquietud en Canal 13, para la cual ya hay alternativas. Una de ellas es “Cuestión de peso”, un docu-reality producido por Endemol que muestra los sacrificios de un grupo de concursantes para bajar de peso.

La respuesta está en una nota de La Nación del 12 de enero en la cual se afirma:

Según trascendió en las oficinas de Inés Matte Urrejola, (Cristián)Sánchez habría conversado con el 100% de los miembros del ex “Pantalla Abierta” que hoy se encuentran reubicados en otros espacios de la estación, y todos estarían dispuestos a sumarse al proyecto que pretende conquistar el horario de las tardes en Canal 13.

Además, se podría reincorporar a Constanza Santamaría para la conducción o, bien, a Soledad Onneto. Si la idea resulta tendríamos de vuelta un gran programa que ya se ganó en su tiempo un premio por su “Aporte a la Televisión” años atrás.