abril 2007


Estilos de vida que respeten creación para proteger el medioambiente, propone el Papa

VATICANO, 26 Abr. 07 / 10:25 am (ACI).- En un mensaje enviado a los participantes de un seminario sobre cambios climáticos y desarrollo, el Papa Benedicto XVI pidió incentivar estilos de vida que respeten la creación como un medio eficaz para proteger el medioambiente.

En el telegrama, firmado por el Secretario de Estado Vaticano, el Santo Padre pidió “incentivar la búsqueda y promoción de estilos de vida, y modelos de producción y consumo, que respeten todo lo creado” y al mismo tiempo respeten “las reales exigencias del progreso sostenible de los pueblos, teniendo en cuenta el destino universal de los bienes, como viene repetidamente subrayado por la Doctrina Social de la Iglesia”.

Asimismo, saludó la realización de un seminario que profundice “problemáticas de vital importancia ambiental, ética, económica, social y política que tienen repercusiones sobre todo en los sectores más débiles de la sociedad”.

El seminario internacional “Cambios climáticos y Desarrollo” se desarrolla hoy y mañana en el Vaticano, organizado por el Pontificio Consejo Justicia y Paz. Tiene la finalidad de encontrar, de forma equilibrada y veraz, una síntesis entre la salvaguardia del ambiente y las exigencias del desarrollo, y ha reunido 80 estudiosos y expertos procedentes de 20 países.
Al inaugurar el seminario, el Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, Cardenal Renato Martino, ha deseado que “en un clima de serenidad y compostura, esta reunión favorezca un intercambio fructuoso de experiencias, un diálogo profundo y una búsqueda desinteresada”.

Venerados Hermanos en el Episcopado,
queridos hermanos y hermanas:

La Jornada Mundial de Oración por las vocaciones de cada año ofrece una buena oportunidad para subrayar la importancia de las vocaciones en la vida y en la misión de la Iglesia, e intensificar la oración para que aumenten en número y en calidad. Para la próxima Jornada propongo a la atención de todo el pueblo de Dios este tema, nunca más actual: la vocación al servicio de la Iglesia comunión.

240407app.jpgEl año pasado, al comenzar un nuevo ciclo de catequesis en las Audiencias generales de los miércoles, dedicado a la relación entre Cristo y la Iglesia, señalé que la primera comunidad cristiana se constituyó, en su núcleo originario, cuando algunos pescadores de Galilea, habiendo encontrado a Jesús, se dejaron cautivar por su mirada, por su voz, y acogieron su apremiante invitación: «Seguidme, os haré pescadores de hombres» (Mc 1, 17; cf Mt 4, 19). En realidad, Dios siempre ha escogido a algunas personas para colaborar de manera más directa con Él en la realización de su plan de salvación. En el Antiguo Testamento al comienzo llamó a Abrahán para formar «un gran pueblo» (Gn 12, 2), y luego a Moisés para liberar a Israel de la esclavitud de Egipto (cf Ex 3, 10). Designó después a otros personajes, especialmente los profetas, para defender y mantener viva la alianza con su pueblo. En el Nuevo Testamento, Jesús, el Mesías prometido, invitó personalmente a los Apóstoles a estar con él (cf Mc 3, 14) y compartir su misión. En la Última Cena, confiándoles el encargo de perpetuar el memorial de su muerte y resurrección hasta su glorioso retorno al final de los tiempos, dirigió por ellos al Padre esta ardiente invocación: «Les he dado a conocer quién eres, y continuaré dándote a conocer, para que el amor con que me amaste pueda estar también en ellos, y yo mismo esté con ellos» (Jn 17, 26). La misión de la Iglesia se funda por tanto en una íntima y fiel comunión con Dios.

La Constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II describe la Iglesia como «un pueblo reunido por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (n. 4), en el cual se refleja el misterio mismo de Dios. Esto comporta que en él se refleja el amor trinitario y, gracias a la obra del Espíritu Santo, todos sus miembros forman «un solo cuerpo y un solo espíritu» en Cristo. Sobre todo cuando se congrega para la Eucaristía ese pueblo, orgánicamente estructurado bajo la guía de sus Pastores, vive el misterio de la comunión con Dios y con los hermanos. La Eucaristía es el manantial de aquella unidad eclesial por la que Jesús oró en la vigilia de su pasión: «Padre… que también ellos estén unidos a nosotros; de este modo, el mundo podrá creer que tú me has enviado» (Jn 17, 21). Esa intensa comunión favorece el florecimiento de generosas vocaciones para el servicio de la Iglesia: el corazón del creyente, lleno de amor divino, se ve empujado a dedicarse totalmente a la causa del Reino. Para promover vocaciones es por tanto importante una pastoral atenta al misterio de la Iglesia!comunión, porque quien vive en una comunidad eclesial concorde, corresponsable, atenta, aprende ciertamente con más facilidad a discernir la llamada del Señor. El cuidado de las vocaciones, exige por tanto una constante «educación» para escuchar la voz de Dios, como hizo Elí que ayudó a Samuel a captar lo que Dios le pedía y a realizarlo con prontitud (cf 1 Sam 3, 9). La escucha dócil y fiel sólo puede darse en un clima de íntima comunión con Dios. Que se realiza ante todo en la oración. Según el explícito mandato del Señor, hemos de implorar el don de la vocación en primer lugar rezando incansablemente y juntos al «dueño de la mies». La invitación está en plural: «Rogad por tanto al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (Mt 9, 38). Esta invitación del Señor se corresponde plenamente con el estilo del «Padrenuestro» (Mt 9, 38), oración que Él nos enseñó y que constituye una «síntesis del todo el Evangelio», según la conocida expresión de Tertuliano (cf De Oratione, 1, 6: CCL 1, 258). En esta perspectiva es iluminadora también otra expresión de Jesús: «Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, la obtendrán de mi Padre celestial» (Mt 18, 19). El buen Pastor nos invita pues a rezar al Padre celestial, a rezar unidos y con insistencia, para que Él envíe vocaciones al servició de la Iglesia!comunión.

Recogiendo la experiencia pastoral de siglos pasados, el Concilio Vaticano II puso de manifiesto la importancia de educar a los futuros presbíteros en una auténtica comunión eclesial. Leemos a este propósito en Presbyterorum ordinis: «Los presbíteros, ejerciendo según su parte de autoridad el oficio de Cristo Cabeza y Pastor, reúnen, en nombre del obispo, a la familia de Dios, como una fraternidad unánime, y la conducen a Dios Padre por medio de Cristo en el Espíritu Santo» (n. 6). Se hace eco de la afirmación del Concilio, la Exhortación apostólica post!sinodal Pastores dabo vobis, subrayando que el sacerdote «es servidor de la Iglesia comunión porque !unido al Obispo y en estrecha relación con el presbiterio! construye la unidad de la comunidad eclesial en la armonía de las diversas vocaciones, carismas y servicios» (n. 16). Es indispensable que en el pueblo cristiano todo ministerio y carisma esté orientado hacia la plena comunión, y el obispo y los presbíteros han de favorecerla en armonía con toda otra vocación y servicio eclesial. Incluso la vida consagrada, por ejemplo, en su proprium está al servicio de esta comunión, como señala la Exhortación apostólica post!sinodal Vita consecrata de mi venerado Predecesor Juan Pablo II: «La vida consagrada posee ciertamente el mérito de haber contribuido eficazmente a mantener viva en la Iglesia la exigencia de la fraternidad como confesión de la Trinidad. Con la constante promoción del amor fraterno en la forma de vida común, la vida consagrada pone de manifiesto que la participación en la comunión trinitaria puede transformar las relaciones humanas, creando un nuevo tipo de solidaridad» (n. 41).

En el centro de toda comunidad cristiana está la Eucaristía, fuente y culmen de la vida de la Iglesia. Quien se pone al servicio del Evangelio, si vive de la Eucaristía, avanza en el amor a Dios y al prójimo y contribuye así a construir la Iglesia como comunión. Cabe afirmar que «el amor eucarístico» motiva y fundamenta la actividad vocacional de toda la Iglesia, porque como he escrito en la Encíclica Deus caritas est, las vocaciones al sacerdocio y a los otros ministerios y servicios florecen dentro del pueblo de Dios allí donde hay hombres en los cuales Cristo se vislumbra a través de su Palabra, en los sacramentos y especialmente en la Eucaristía. Y eso porque «en la liturgia de la Iglesia, en su oración, en la comunidad viva de los creyentes, experimentamos el amor de Dios, percibimos su presencia y, de este modo, aprendemos también a reconocerla en nuestra vida cotidiana. Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor» (n. 17).

Nos dirigimos, finalmente, a María, que animó la primera comunidad en la que «todos perseveraban unánimes en la oración» (cf Hch 1, 14), para que ayude a la Iglesia a ser en el mundo de hoy icono de la Trinidad, signo elocuente del amor divino a todos los hombres. La Virgen, que respondió con prontitud a la llamada del Padre diciendo: «Aquí está la esclava del Señor» (Lc 1, 38), interceda para que no falten en el pueblo cristiano servidores de la alegría divina: sacerdotes que, en comunión con sus Obispos, anuncien fielmente el Evangelio y celebren los sacramentos, cuidando al pueblo de Dios, y estén dispuestos a evangelizar a toda la humanidad. Que ella consiga que también en nuestro tiempo aumente el número de las personas consagradas, que vayan contracorriente, viviendo los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, y den testimonio profético de Cristo y de su mensaje liberador de salvación. Queridos hermanos y hermanas a los que el Señor llama a vocaciones particulares en la Iglesia, quiero encomendaros de manera especial a María, para que ella que comprendió mejor que nadie el sentido de las palabras de Jesús: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica» (Lc 8, 21), os enseñe a escuchar a su divino Hijo. Que os ayude a decir con la vida: «Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad» (Heb 10, 7). Con estos deseos para cada uno, mi recuerdo especial en la oración y mi bendición de corazón para todos.

BENEDICTUS PP. XVI

Agradecemos al Señor de la Vida

1. En nuestra 93ª Asamblea Plenaria, en Punta de Tralca, los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile hemos agradecido al Dios de la Vida por sus innumerables dones. Animados por la reciente celebración de la Resurrección de Jesucristo, nuestra esperanza, hemos orado y reflexionado acerca de algunos aspectos de nuestra labor pastoral, mirando el contexto de la actual realidad nacional.

2. Reflexionamos acerca de nuestro aporte a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. En ese espíritu, iniciamos también el camino de preparación de nuestras Orientaciones Pastorales para los próximos años, que elaboraremos a partir de un amplio proceso de participación. Para ello, hemos aprobado los aspectos prácticos de la primera Asamblea Eclesial Nacional para el próximo mes de octubre, que será antecedida de Asambleas Diocesanas.

3. En estos días hemos dado gracias al Señor por el recuerdo del vigésimo aniversario de la visita a Chile del Papa Juan Pablo II. Hemos podido comprobar la enorme vigencia de su mensaje y las deudas que, como sociedad, todavía tenemos frente a desafíos que nos siguen interpelando. Hemos agradecido a Dios por la vida, el ministerio y magisterio del Papa Benedicto XVI, de quien hemos recibido recientemente la Exhortación Apostólica sobre la Eucaristía. También hemos agradecido el legado del Cardenal Raúl Silva Henríquez, en este año en que celebramos el centenario de su natalicio. Releer su “sueño” de país, su testamento espiritual, su mirada hacia “el alma de Chile”, es un ejercicio que nos llena de esperanza.

4. Hemos mirado, a la luz de nuestros desafíos pastorales, los acontecimientos y debates de actualidad. Algunos nos preocupan particularmente.

Continúa la espera de los pobres

4.1. A pesar de esfuerzos y logros en materia de justicia social, la espera de muchos pobres continúa. Esperan ser escuchados, atendidos en el anhelo de ser protagonistas de su propia historia, incluidos en este mundo global y tecnificado que les margina. De un modo particular, el mundo rural y sectores urbanos empobrecidos, claman desde su postergación. Superar la pobreza y las grandes desigualdades, constituyen desafíos sociales que no pueden dejar de interpelarnos, también a nuestra sociedad y a sus líderes.
También la de los jóvenes

4.2. En las últimas semanas hemos visto algunas lamentables manifestaciones de violencia protagonizadas por jóvenes. En este contexto nos preocupa la anunciada puesta en vigencia de la Ley de responsabilidad penal adolescente. Esperamos que no sea una medida que ponga la atención del país sobre todo en soluciones punitivas, dejando de lado la prevención y la necesaria rehabilitación. Es urgente reflexionar sobre las verdaderas raíces del descontento juvenil, sobre el rol de las familias, los padres y educadores y sobre la mirada que tiene el Estado hacia los jóvenes. Necesitamos abrir reales oportunidades educativas y laborales a los jóvenes y a la acción preventiva, responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Un tema, sin duda, que requiere de una reflexión profunda es el influjo de algunos medios de comunicación en la exhibición de la violencia y en la focalización, a veces, unilateral de lo negativo.

Por otra parte, en esta Asamblea hemos meditado acerca de nuestro modo de acompañar a los jóvenes en nuestra pastoral y ofrecer una contribución relevante al mundo juvenil, deseoso de una justa atención. Como positivo y esperanzador nos parece apreciable el servicio al país que prestan miles de jóvenes a lo largo de Chile, participando en parroquias, colegios, movimientos apostólicos, instancias solidarias y de voluntariado. A ellos queremos acompañar con mayor presencia y abriendo nuevas instancias donde puedan conocer a Jesús, amarlo y servirlo en sus hermanos, llenando sus vidas de sentido. Vemos en muchos de estos jóvenes reflejada la esperanza que Chile debe renovar en este momento de la historia.

La Educación: tarea de todos

4.3. Hemos reflexionado sobre la iniciativa gubernamental para reformar la educación. Estamos conscientes de la necesidad de avances urgentes y significativos en esta materia. Valoramos todo cuanto ayude a mejorar la calidad de la enseñanza, y a hacer posible el acceso de todos a una educación digna, pero es necesario que en todo este proceso se excluyan visiones ideologizadas y se escuchen las voces de todos los sectores involucrados.
La Educación es un bien inestimable para cada persona, para las familias y la sociedad. Lo que hemos observado desde el año pasado, en diversas manifestaciones estudiantiles, en la opinión pública y en iniciativas gubernamentales, evidencia la justa y sincera aspiración de la sociedad a una educación de calidad para todos los chilenos y chilenas. El proceso de reflexión y de búsqueda, que ha tenido un hito en el informe elaborado por el Consejo Asesor Presidencial para la calidad de la Educación, ha alcanzado una nueva etapa con el Mensaje de la Sra. Presidenta de la República y la firma del Proyecto de Ley General de Educación, el 9 de abril en curso. Este último propone modificar la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, de 1990.

Aún es temprano para emitir un juicio más acabado sobre un proyecto de tanta trascendencia y proyecciones para el país. Merece ser estudiado diligentemente en todos sus aspectos e implicancias, para llegar a discernir sus fortalezas y debilidades, en orden a alcanzar una educación de calidad para todos los niños y jóvenes de Chile. La primera invitación es, pues, a involucrarse en su estudio, porque la educación es tarea de todos. De manera especial, invitamos a reflexionar a los padres de familia, a los educadores, a las instituciones educativas, al Gobierno y a quienes tienen la grave responsabilidad de legislar en esta materia. Se trata de buscar el bien de los educandos, de sus familias y de la sociedad entera. De una buena educación depende la realización de las personas y el progreso de la sociedad.

La Conferencia Episcopal de Chile, como lo ha hecho habitualmente, no dejará de ofrecer su aporte al bien común. Lamentamos la poca atención prestada a nuestra contribución, ofrecida a partir de una vasta experiencia y con la única intención de servir al país. Los siguientes puntos son temas irrenunciables para la Iglesia:

a. Derecho a una educación de calidad y con equidad para todos, especialmente para los más pobres.

b. Una educación centrada en la persona con sus dimensiones religiosa, moral, intelectual, social.

c. Una educación que apoya y refuerza el derecho prioritario de los padres de familia a elegir la educación de sus hijos.

d. Una educación que, al margen de toda uniformidad, respete y favorezca tanto la libertad de acceso y de ofrecimiento del servicio educativo, de acuerdo a los propios proyectos educacionales que aseguran una sociedad democrática y plural.

e. Una educación que estimule la construcción de un país más justo y solidario.
Con todo, creemos que el Proyecto de Ley recientemente presentado constituye una gran posibilidad para que en el Parlamento, los legisladores puedan dialogar con el gobierno y la ciudadanía en torno a la educación, tema tan crucial para el desarrollo de nuestra sociedad. Invitamos encarecidamente a abordar este tema en un diálogo respetuoso y constructivo, que verdaderamente ponga el bien del país por encima de los intereses particulares, aunque sean legítimos, a fin de que la nueva Ley sea beneficiosa para todos.

Mejorar la calidad de la política

5. Mirando el conjunto de los debates actuales, nos preocupa que mucha gente sienta una distancia creciente entre los discursos y los hechos; entre las promesas y sus realizaciones; entre sus problemas concretos que no son resueltos y los debates y polémicas a veces inconducentes. El país enfrenta hoy desafíos muy importantes, como la superación de los hechos de corrupción, y una tendencia peligrosa a exacerbar el conflicto, presentando una mirada pesimista de la realidad y un panorama desolador del futuro. Todo esto reclama un mejoramiento de la calidad de la política, recuperando su sentido más profundo de servicio al Bien Común. También más responsabilidad para dotarla de mayor legitimidad, comprometiendo al mismo tiempo una activa y responsable participación ciudadana en los asuntos de interés público.

6. De nada serviría crear grupos de trabajo plurales y diversos si las políticas que se implementasen finalmente privilegiaran una mirada y excluyeran otras. Deseamos que se acojan efectivamente las propuestas que se formulan con respeto, humildad y fundamento, y a todos pedimos que se hagan aportes constructivos en un clima de colaboración y diálogo.

La crisis del transporte público

7. La crisis del transporte público en la capital del país es un tema que trasciende a la gran ciudad, ha provocado muchos sufrimientos y sensibiliza a los chilenos de norte a sur. Somos testigos de la preocupación de la gente al ver tantos recursos concentrados en la capital, mientras en regiones hay necesidades postergadas. Hemos hablado a favor de la dignidad personal que tantos habitantes de Santiago, con razón, sienten vulnerada por estos días. Queremos que todas nuestras ciudades sean más modernas, limpias, amables y humanizadoras. Que sean espacios de integración y encuentro. Para esto se requiere la generosidad y el esfuerzo de todos; también el liderazgo efectivo de las autoridades en la solución de los problemas.

En las grandes decisiones, pensar en las personas

8. A quienes tienen altas responsabilidades en la conducción del país, les rogamos que en sus decisiones busquen siempre el bien integral de las personas. Son ellas quienes reciben la enseñanza, quienes viajan en el transporte público, los que se atienden en los consultorios, reciben las pensiones y postulan a subsidios de vivienda. Los cristianos estamos llamados a ver a Cristo en ese alumno, en ese pasajero, en ese enfermo, en ese hermano sin techo. Y para quienes han optado por el servicio público estas personas deben ser la razón de su servicio.

9. Pedimos al Señor que nos regale el don de escuchar con respeto, y la generosidad de adoptar las mejores soluciones para los grandes problemas nacionales. Ante las situaciones que vive nuestro país, reiteramos nuestro llamado a trabajar juntos para renovar la esperanza en el “alma de Chile”. Invitamos a rezar con filial confianza a la Santísima Virgen del Carmen, nuestra Madre y Reina por todas estas intenciones para el bien de Chile, que nos acompañe y nos enseñe a ser discípulos y misioneros de Jesucristo.

LOS OBISPOS DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

Punta de Tralca, 20 de abril de 2007

Decidido a ejercer un mayor protagonismo en Colo-Colo, su principal accionista, el empresario Gabriel Ruiz-Tagle, tomó esta semana el control de la institución tras lograr un acuerdo con los demás “caciques” del club. Su objetivo: constituir un directorio de unidad para terminar con la guerra de egos y rencillas que el año pasado resquebrajaron la mesa de la entidad. La operación que comenzó a gestarse silenciosamente en marzo dejó algunos heridos en el camino.

01_262662041_18000.jpgSegún revelan ejecutivos ligados al proceso, a principios de marzo, Ruiz-Tagle hizo saber a todas las partes que pensaba hacer uso de sus acciones para presidir la mesa. Dijo que quería cerrar de una vez por todas el capítulo de los directores con agenda propia y sedientos de protagonismo.

Gabriel Ruiz-Tagle Correa (53) decidió en enero pasado que sería el nuevo cacique de Colo-Colo. La guerra de poderes y egos que marcaba al directorio de la firma llevó a que el mayor accionista de la sociedad resolviera usar su 25% para pelear esta semana la titularidad de la mesa del club deportivo. En medio de una cuidadosa operación que dejó algunos heridos en el camino, el ejecutivo articuló entre marzo y principios de abril un acuerdo con los demás “caciques” para constituir un directorio de unidad destinado a consolidar el proyecto del primer equipo de fútbol chileno que cotiza en Bolsa.

Convencido de que la etapa de transición del club terminó porque Colo-Colo ya es capaz de generar ganancias tanto en la cancha como en sus estados financieros, el controlador de Papeles Industriales, PISA, esperó a que terminaran las vacaciones de verano para iniciar los contactos con cada uno de los grandes accionistas de la firma. Su objetivo: formar un nuevo directorio compuesto por representantes validados por todos los sectores. También se contactó con la Corporación Club Social y Deportivo Colo-Colo, dueña de una acción preferente que le da derecho a elegir a dos de los nueve directores.  En 2006, el equipo tuvo un año redondo: llegó a la final de la Copa Sudamericana, ganó dos campeonatos nacionales, logró abrir los mercados de exportación de jugadores de fútbol (Claudio Bravo, Matías Fernández y Jorge Valdivia, entre otros) y obtuvo ganancias por $ 673 millones, frente a los $ 2.085 millones de pérdidas del 2005.

Además de Ruiz-Tagle, la propiedad del club está en manos del banco de inversiones LarrainVial (24%), Sebastián Piñera (13%) y los también empresarios y directores de empresas Raimundo Valenzuela (7%) y Jorge Selume (3%).

La táctica de Ruiz-Tagle

Según revelan ejecutivos ligados al proceso, a principios de marzo, Ruiz-Tagle hizo saber a todas las partes que pensaba hacer uso de sus acciones para presidir la mesa. Les dijo que quería cerrar de una vez por todas el capítulo de los directores con agenda propia y sedientos de protagonismo, pero también que no estaría dispuesto a desgastarse en una carrera con otros accionistas.

“Ahí fue donde empezó a definirse todo, porque con eso rayó la cancha de cómo será esta segunda etapa”, dice uno de los directores del Cacique.

Entre mediados de marzo y el jueves 5 de abril, horas antes de que comenzara el fin de semana santo y Sebastián Piñera volara a Nueva York sin haber logrado antes convencer a los otros accionistas de que además del directorio de unidad sería bueno tener a una mujer en la mesa, Ruiz-Tagle logró los votos necesarios para presentar su lista en la junta que se celebró el martes 10. “Estamos conversando con los demás accionistas para elegir un directorio que sea un equipo de trabajo cohesionado, que comparta una visión de futuro y probablemente habrá cambios. Yo estoy casi convencido de que no todos los que están van a seguir y a mí me gustaría que se incorporara una mujer, la que aportaría en muchos sentidos” dijo el jueves pasado a Qué Pasa el ex senador de RN.

A uno de los primeros ejecutivos que Ruiz-Tagle fichó para su lista fue al abogado Guillermo Mackenna. El profesional del estudio Vial y Palma fue secretario de Blanco y Negro, por lo que conoce el funcionamiento de la institución y además es considerado uno de los pocos hombres de confianza de este empresario que entró a Colo-Colo en 2005 invitado por su amigo Raimundo Valenzuela.

Luego, Ruiz-Tagle se reunió con LarrainVial. La corredora, que estructuró el proceso de apertura de Colo-Colo a la Bolsa en junio de 2005 -tras su quiebra-, decidió no repostular a Eduardo Loyola y a José Miguel Barros, reemplazándolos por el economista César Barros y el gerente general de Embonor, Andrés Vicuña. En marzo, eso sí, habían sondeado a Loyola para saber si estaba interesado en continuar, luego de que José Miguel Barros pidiera ser excluido del proceso.

Consultado al respecto, el abogado y ex asesor del Consejo Minero se limitó a decir que estaba agradecido de LarrainVial. “Me hubiera gustado continuar pero la historia se tejió de otra manera”, añadió, y se negó a comentar las versiones de que su salida se debió a que su nombre no generaba total consenso entre todos los accionistas.

El factor Valenzuela

Uno de los factores clave para que Ruiz-Tagle pudiera conseguir todos los votos fue la decisión de Raimundo Valenzuela de alejarse del club, manteniéndose sólo como inversionista.

Lesionado por sus malas relaciones con otros directores, “el Paila” -como le dicen sus amigos- asistió por última vez al directorio de la entidad en diciembre del año pasado y ni siquiera firmó la memoria con los balances del club que este martes se repartió a todos los accionistas que se reunieron en el Estadio Monumental.

De hecho, en el mercado se apuesta a que en cualquier momento venderá sus acciones.

Valenzuela apoyó en su totalidad el plan de Ruiz-Tagle. Pesaron la amistad y el interés en que el negocio prospere. El Paila estuvo hasta la semana pasada llamando a algunas corredoras para conseguirle los votos necesarios para que ganara toda la lista. La idea era que al menos el 85% de los accionistas de Colo-Colo aprobara los nombres que Ruiz-Tagle había puesto en la mesa.

Se comenta en el mercado que Valenzuela incluso buscó un candidato colocolino de toda la vida para entregarle su aval y conseguir así más votos para la propuesta de Ruiz-Tagle. Versiones no confirmadas sostienen que estuvo en contacto con el vicepresidente de la Corporación, Ramón Yavar -ex ejecutivo de Enersis- para ofrecerle el poder que le da su participación accionaria, pero que retrocedió en su oferta cuando se enteró de que Jorge Aguilar no había sido reelecto por la entidad para repostular al directorio. En marzo, la Corporación nominó como sus representantes a Cristián Varela y al alcalde de la comuna de Estación Central, el UDI Gustavo Hasbún.

Fuentes del club dicen que esa combinatoria ensambló perfectamente en los planes de Ruiz-Tagle. Y que fue entonces cuando Cristián Varela terminó por tener claro que su tiempo como presidente del directorio había terminado. Aunque en diciembre les dijo a sus cercanos que quería dejar el club, su nombramiento como representante de la Corporación lo obliga a estar al menos cuatro años más en el directorio. A eso se sumó un encuentro con Ruiz-Tagle hace algunas semanas, donde éste le habría ofrecido el segundo lugar en el club.

El tridente albo

Así, el martes pasado en el Monumental se cumplió la primera fase del plan de Ruiz-Tagle. Con sus votos salieron elegidos él mismo y su abogado Guillermo Mackenna; LarrainVial puso a César Barros y a Andrés Vicuña; Piñera a sí mismo; Raimundo Valenzuela no se presentó pero entregó sus poderes para Jorge Aguilar; y representando a la Corporación fueron electos Cristián Varela y el edil y primo de Jorge Selume, Gustavo Hasbún. Selume se mantuvo gracias a la suma de los votos de sus acciones y al apoyo de otros minoritarios.

Si bien entre ninguno de los directores existe un pacto escrito de actuación conjunta, la decisión de conducirse coordinadamente de ahora en adelante es clara, dice uno de ellos. La mesa tenía previsto reunirse este jueves para nominar a Ruiz-Tagle como su presidente y a Cristián Varela, como el vicepresidente. Tal como estaba planeado.

Según analistas del mercado bursátil, con estos cambios se ratifican para Colo-Colo sus perspectivas favorables y destacan como un hecho positivo el fin de los ruidos por las peleas internas que se desataron cuando los nuevos accionistas entraron a la firma. Antes, casi todas las decisiones eran tomadas por Varela, quien participaba en la entidad desde su génesis en 2004.

Cuando a mediados del 2005 los fondos de inversión de la administradora Moneda, más Ruiz-Tagle, Valenzuela y los ejecutivos y accionistas de Consorcio Juan Bilbao y Patricio Parodi, entraron al accionariado de Colo-Colo, Varela comenzó a perder poder.

En noviembre del 2005 Parodi y Bilbao vendieron su 8% a Gabriel Ruiz-Tagle y a Sebastián Piñera, quienes además compraron otro 15% que estaba en manos de la corredora de bolsa EuroAmérica. Ahí, el controlador de PISA se convirtió en el mayor accionista del club. En segundo lugar se ubicó el ex candidato presidencial y en el tercero Valenzuela. En conjunto los tres sumaron más de la mitad de la propiedad. Y los dos principales inversionistas entraron de lleno al día a día de la firma.

A fines del año pasado Valenzuela vendió un 3%, quedándose con el 7,7%. El mercado especula que Piñera estaría interesado en ese paquete. Consultado al respecto, el ex senador indica que estáría dispuesto a aumentar su inversión financiera. “A mí Colo-Colo me ha alegrado la vida”, asegura.

Con el poder de sus acciones sumadas, Valenzuela y Ruiz-Tagle  asumieron las principales tareas de la institución, actuando casi en bloque. El primero se dedicó a la compra y venta de jugadores y en su oficina se cerraron contratos tan importantes como la transferencia de Matías Fernández al Villarreal de España en US$ 9 millones. Mientras, Ruiz- Tagle se hizo cargo de todo el plan de nuevos negocios y marketing que implicó desde la producción de vinos hasta ropa, como se anunció en la última junta del martes. No por casualidad, según diversos expertos, la marca del club albo es por lejos una de las más valiosas que hay en el país.

Se trataba de las áreas más “vistosas” del club; la fuerte personalidad de ambos no hizo más que acentuar las diferencias. Algunos directores estimaban que la dupla estaba manejando todo, pero Piñera también hacía notar que era parte activa de las decisiones de la firma. “Yo de repente presento mis proyectos en el directorio de Colo-Colo y me dicen un poco más lento, un poco más despacio. Yo les digo ‘conforme, pero no dejemos de soñar’, que Colo-Colo pueda ingresar a otras actividades deportivas como por ejemplo el básquetbol donde fue campeón y muy notable y después dejó esa liga”, explicita Piñera.

¿RN vs. UDI?

Desde su salida a Bolsa hasta esta semana la valorización bursátil de Colo-Colo casi se ha duplicado, pasando de US$ 35 millones a US$ 64 millones. En lo que va del año los papeles de la institución acumulan un alza de 9,17%. Según los corredores, los nombres que están involucrados en la firma son también lo que explica su rápida valorización. “El mercado sabe que están pesos pesados de las finanzas, gente que no está jugando”, observa un analista.

El martes pasado Ruiz-Tagle esbozó que de ser elegido como presidente trabajará para aumentar el valor de la firma. Así como lo hizo con PISA. En 1978 el empresario creó una importadora de papeles para la industria gráfica que 20 años después se convirtió en una fábrica de papel que desde Lampa llegó a manejar el 25% del mercado. En agosto del 2003 la sueca Svenska Cellulosa Aktiebolaget (SCA) compró el 50% de la firma, pagando US$ 55,3 millones.

Considerado como “un conservador clásico de derecha”, Ruiz-Tagle es además un hombre muy conocido en el mundo político. En 1989 presidió el comité que logró convencer al entonces ministro de Hacienda, Hernán Büchi, a postular como candidato a la Presidencia de la República. Desde entonces ha seguido ligado al sector. Primero, como militante de Renovación Nacional y ahora de la UDI.

Su paso por RN acabó cuando la unidad de ese partido estalló y todos se pelearon con todos. De la división resurgió la UDI. Cercanos a Ruiz-Tagle dicen que salió “asqueado” de ese episodio pero finalmente se integró al gremialismo. Tanto que se le sindica como uno de los mejores amigos del senador Pablo Longueira y su jefe de campaña.

Es ese cariz lo que también tiene al mercado político con los ojos encima del club popular. Porque con Piñera dentro, Colo-Colo podría tornarse en otro escenario de la ya casi histórica división entre RN y la UDI.

“Yo cuando fui candidato presidencial sin que ninguna ley lo pidiera o exigiera en 24 horas renuncié a todos los directorios y administración de la empresa para dedicarme en cuerpo y alma a esa candidatura y al servicio público y hoy, que soy un ciudadano privado dedico mis mejores esfuerzos a proyectos de interés público”, dice Piñera.

Según personeros ligados a Ruiz-Tagle, las posibles rencillas políticas a él tampoco le importan. “Lo mejor de Colo-Colo está por venir y para eso estamos trabajando” decía el martes de esta semana, tras la junta de accionistas. Aunque su principal inversión sigue siendo PISA, aseguró que le dedica la mayor parte de su tiempo al club deportivo.

Según los directores de la entidad, la tarea más importante de este nuevo directorio es la remodelación del Estadio Monumental, más ahora cuando se podría convertir en el coliseo oficial de la selección chilena en las eliminatorias, desplazando al derruido Estadio Nacional.

Con un presupuesto de US$ 9 millones, para la remodelación del recinto de Macul ya existe un boceto encargado por la Fundación Futuro (que dirige Piñera) a la oficina de arquitectos “Cristián Boza y Asociados”. Aunque no ha sido aprobado como el plan definitivo, se estima que serviría de base. “Se están dando dos cosas que son sumamente interesantes. El compromiso que tiene Blanco y Negro para remodelar este estadio, producto del contrato de concesión, y la necesidad que tiene nuestra selección para cumplir sus compromisos para las eliminatorias”, dijo el martes Ruiz-Tagle.

Otro proyecto es la Casa Alba, para acoger a los talentos que no son de Santiago, a fin de ir creando una base de jugadores que vayan reemplazando a las figuras que emigren a otros clubes. En lo deportivo, el plan es ganar la Copa Libertadores y entrar al fútbol femenino -“Se podrían llamar Las Albas”, dice Piñera-, además de incorporar a Colo-Colo en el mundo del atletismo popular, al estilo de las “corridas”. Esas son las nuevas tareas de Ruiz-Tagle, el nuevo cacique de Colo-Colo.

-El hoy Papa Benedicto XVI estuvo en Chile del 7 al 14 de julio de 1988, cuando era Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

-Esta es la crónica que se escribió en la revista Solidaridad, publicación oficial de la entonces Vicaría de la Solidaridad del Arzobispado de Santiago.

Cardenal Ratzinger: En la huella de su visita

20050419rat2.jpgEmotivo y muy significativo resultó el encuentro que sostuvo el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, con los pobladores y comunidades cristianas de base de la capilla “Jesús Sol Naciente”, en la zona norte de Santiago, la tarde del miércoles 13 de julio de 1988. El prelado alemán llegó hasta la marginal población de la Remodelación “Américo Vespucio” para interiorizarse de la realidad que viven los pobres y conocer en el terreno mismo la labor que en ese medio realiza la Iglesia Católica. Esta fue una de las múltiples actividades que desarrolló durante su visita al país, que se prolongó del 7 al 14 de julio. Monseñor Ratzinger se mostró muy interesado en conocer todos los aspectos del trabajo pastoral de la mencionada capilla. Requirió de cada uno de los responsables de los distintos equipos detalles de su funcionamiento. Hablaron, todos los coordinadores de las diversas áreas. Los representantes de las Ollas Comunes le hicieron entrega de una carta en la que contaban su situación. Por su parte, las mujeres del Taller de Cesantes le pidieron que entregara una hermosa arpillera al Papa Juan Pablo II, en la que mostraban las distintas facetas de la vida del Pontífice.
En cerca de 45 minutos, los pobladores le mostraron su labor en las comunidades, sus vidas, con sus problemas, alegrías, inquietudes y esperanzas. El prelado se mostró atento, interesado y acogió con cariño las peticiones formuladas. La Hna. Karoline Mayer fue la encargada de contar la historia de dicha comunidad. Posteriormente, celebró una Eucaristía en la parroquia San Alberto, la que fue concelebrada por el Cardenal Juan Francisco Fresno, el Vicario de la Zona Norte, Monseñor Antonio Moreno, y otros obispos y sacerdotes.

Encuentro con los pobres
20050419rat1.jpgEse mismo día, desde las 10.30 y hasta las cinco de la tarde, el Cardenal Ratzinger sostuvo un diálogo con los obispos chilenos, en la Casa de Retiros de Caritas. “No vengo solamente a enseñar, sino también para aprender y conocer los problemas que viven las conferencias episcopales”, señaló.

Entre los temas que se abordaron en el encuentro episcopal figuraron: cisma provocado por Lefebvre, Concilio Vaticano II y las conferencias episcopales. El problema de la Iglesia, dijo el Cardenal Ratzinger, es el problema de la verdad, “y la verdad no se dirime por mayorías”, aseguró. Al ser .consultado por la prensa sobre esta afirmación, reiterada en otras ocasiones, dijo: “no era una referencia a un caso concreto, sino un punto de vista general. La Iglesia no es como un Estado en que las cosas se manejan con la mecánica propia de los Estados, sino que el problema nuestro es el problema de la verdad, y la verdad no se dirime por las mayorías”.

Impresionado por la labor que la Iglesia chilena realiza en los sectores pobres, abandonó el país el Cardenal Joseph Ratzinger. El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, visitó el país durante una semana, invitado por la Conferencia Episcopal, el Arzobispo de Santiago y Cáritas-Chile.

Respecto al cisma provocado por Lefebvre, el Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe puntualizó que la Santa Sede “llegó al límite .de las concesiones posibles, pero no transó aquello que no es negociable: siempre ha estado claro que el Concilio Vaticano 11 es una parte esencial de la tradición católica, y el que desea vivir en comunidad con ella debe reconocerlo”.

En la Universidad Católica

20050419rat4.jpgComo una coronación a los festejos del centenario de la Pontificia Universidad Católica de Chile calificó la presencia del Cardenal Ratzinger en esa Casa de Estudios el rector Juan de Dios Vial Correa. En la ocasión sostuvo un encuentro con los estudiantes y académicos, respondiendo diversas inquietudes de los asistentes respecto a la Doctrina Social de la Iglesia, el concepto de pecado social y a la dignidad del hombre.

Respecto a la Doctrina Social de la Iglesia planteó que ella no puede ser una cosa meramente abstracta, “sino que madura en el diálogo con la realidad social y en referencia a su momento histórico”. Agregó que la Iglesia entrega los grandes principios, y “es responsabilidad y competencia de los laicos elaborar respuestas concretas, sea para la vida política, sea para la vida económica”.

Luego, el Cardenal Ratzinger dictó una clase magistral sobre el tema “Una mirada teológica sobre la procreación humana”, en el Salón de Honor de la Universidad Católica.

En la Cancillería
Por otra parte, después de su visita protocolar al canciller, Ricardo García, el prelado manifestó su deseo de que los problemas que afectan al país puedan ser resueltos pacíficamente. Aseguró que el Papa Juan Pablo II sigue con interés los acontecimientos chilenos. También sostuvo un encuentro con un grupo de empresarios.

Cáritas-Chile
El sábado 9 de julio, en tanto, bendijo e inauguró la nueva sede de la Escuela de Formación Profesional y del Voluntariado de Cáritas-Chile. En dicha ceremonia —que contó con la asistencia de altas autoridades de la Iglesia, gobierno, cuerpo diplomático y otras personalidades-, el Cardenal Ratzinger destacó la parábola del Buen Samaritano como ejemplo .de amor hacia el que sufre. “Ella nos enseña —dijo- que no son las grandes teorías las que salvan al mundo, sino más bien el coraje hacia los vecinos, la humildad de seguir la voz del corazón, que es la voz de Dios”.

20050419rat5.jpgAl concluir su visita, el jueves 14, el Cardenal Joseph Ratzinger manifestó su respaldo a la labor de la Iglesia chilena en pro de la reconciliación nacional. “He visto como están dispuestos los obispos a lograr la unión, no sólo entre ellos. Después de la visita que hiciera el Papa, están animados y se sienten principalmente empeñados en hacer todo lo posible por la reconciliación profunda de este país”.

Al despedirse recordó en forma muy especial su encuentro con los pobladores. “Me ha impresionado el cariño y el afecto de la gente. Ayer he tenido la oportunidad de visitar la parroquia San Alberto, en un barrio muy pobre, y he visto un gran sentido religioso y un gran empeño en trabajar por el futuro social y humano de este país.

SOLIDARIDAD No 272,

29 de julio al 11 de agosto de 1988

Mi palabra es una palabra de amor. He buscado a lo largo de mi vida amar entrañablemente a mi Señor. A El conocí desde niño. De El me entusiasmé siendo joven. A El he buscado servir como Sacerdote y como Obispo. Si tengo una invitación y un ruego que hacer con vehemencia es precisamente este. Que amen al Señor. Que conozcan su Palabra. Que lo escuchen en la oración. Que lo celebren en los sacramentos. Que lo sirvan en los pobres. Y que pongan en práctica su Evangelio en la vida de todos los días.

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Mi palabra es una palabra de amor a la Santa Iglesia. Fue la Iglesia doméstica en mi familia la que me enseñó a orar y a servir. Fue la Iglesia la que me educó en el amor y me regaló la fe. Fue la Iglesia la que me llamó, por el ejemplo de Don Bosco, a servir a los jóvenes y a los pobres. Fue la Iglesia la que me dio grandes responsabilidades a pesar de mis limitaciones. Fervientemente eso les pido: amen a la Iglesia. Manténganse unidos al Papa y a sus Obispos. Participen activamente en la comunidad eclesial. Tengan misericordia con sus defectos, y sobre todo sepan apreciar su santidad y sus virtudes. Procuren en todo momento que ella proclame con alegría y entusiasmo la Buena Noticia que su Maestro le encargó anunciar a todos.

Mi palabra es una palabra de amor a Chile. He amado intensamente a mi país. Es un país hermoso en su geografía y en su historia. Hermoso por sus montañas y sus mares, pero mucho más hermoso por su gente. El pueblo chileno es un pueblo muy noble, muy generoso y muy leal. Se merece lo mejor. A quienes tienen vocación o responsabilidad de servicio público les pido que sirvan a Chile, en sus hombres y mujeres, con especial dedicación. Cada ciudadano debe dar lo mejor de sí para que Chile no pierda nunca su vocación de justicia y libertad.

Mi palabra es una palabra de amor a los pobres. Desde niño los he amado y admirado. Me ha conmovido enormemente el dolor y la miseria en que viven tantos hermanos míos de esta tierra. La miseria no es humana ni es cristiana. Suplico humildemente que se hagan todos los esfuerzos posibles, e imposibles, para erradicar la extrema pobreza en Chile. Podemos hacerlo si en todos los habitantes de este país se promueve una corriente de solidaridad y de generosidad. Los pobres me han distinguido con su cariño. Sólo Dios sabe cuándo les agradezco sus muestras de afecto y su adhesión a la Iglesia.

Mi palabra es una palabra de amor especial a los campesinos que trabajan con el sudor de su frente y con quienes compartí desde mi infancia. En ellos hay tantos valores que no siempre la sociedad sabe apreciar. Quiero pedir que se los ayude y se los escuche. A ellos les pido que amen y que cuiden la tierra como un hermoso don de nuestro Dios.

Mi palabra es una palabra de amor a los jóvenes. En los primeros y en los últimos años de mi ministerio sacerdotal a ellos les he dedicado de un modo especial mi consejo y mi amistad. Los jóvenes son buenos y generosos. Pero necesitan del afecto de sus padres y del apoyo de sus profesores para crecer por el camino de la virtud y del bien. La Iglesia y Chile tienen mucho que esperar de una juventud que está llamada a amar con trasparencia y cuya voz no puede ser desoída.

Mi palabra es una palabra de amor a mis hermanos obispos y a los sacerdotes que con tanto celo sirven a su pueblo. Doy las gracias a quienes colaboraron conmigo en tantas tareas hermosas que emprendimos, primero en la amada Iglesia de Valparaíso, y después en esta muy amada Iglesia de Santiago. A los laicos que tan lealmente me dieron su amistad y su cooperación les deseo que su trabajo sea comprendido y valorado. Que no se cansen en su servicio. Y que cuiden de un modo especial a sus familias.

Mi palabra es una palabra de amor a todos. A los que me quisieron y a los que no me comprendieron. No tengo rencor. Sólo tengo palabras para pedir perdón y para perdonar. Sólo tengo palabras para agradecer tanta bondad que
he recibido.

A la Virgen Santa me encomiendo, ya que ella es el Auxilio de los cristianos.

A todos les doy mi bendición en el nombre del Señor.

RAÚL CARDENAL SILVA HENRÍQUEZ

La empresa elegida deberá proponer en los próximos seis meses, una alternativa para la descarga de los residuos líquidos emanados de la producción de la planta Valdivia de Celulosa Arauco.

Por su parte la Corema de la X Región decidió no contratar a empresa chilena para un estudio similar.

celco_plant_acetate.jpgLa Comisión Regional del Medio Ambiente de la región de Los Lagos, decidió esta tarde, por 10 votos a favor de sus 15 integrantes, adjudicar a la empresa Ecometrix la consultoría internacional que deberá proponer -en los próximos seis meses- una alternativa para la descarga de los residuos líquidos emanados de la producción de la planta Valdivia de Celulosa Arauco, de manera de evitar que estos sigan siendo vertidos en las aguas del Río Cruces.

La empresa, de capitales canadienses, obtuvo nota 6.0 de un máximo de 7.0, en la evaluación realizada a su propuesta por el comité de evaluación integrado por representantes de distintos servicios públicos como Conaf, la Superintendencia de Servicios Sanitarios, y Sernapesca, entre otros, los que calificaron los proyectos presentados por 3 empresas nacionales y 3 internacionales, de acuerdo a los términos de referencia de la licitación.

Ecometrix superó en la evaluación a la consultora W.M.C., de capitales canadienses, británicos, estadounidenses, peruanos, y austriacos; y a la empresa G.H.D, de orígen australiano.

NACIONALES
Distinta suerte corrieron las tres empresas chilenas que postularon a la consultoría nacional, Aqua Ambiente, Oikos, y Poch, las que fueron excluidas del proceso por la Corema, debido a la menor calidad de sus propuestas, y su poco apego a los términos de referencia de la licitación,  a pesar de que incluso recibieron un plazo adicional para mejorar sus proyectos.

“No era prudente contar con una consultora internacional de alto nivel y una de mediano o bajo nivel para el mismo objetivo porque los resultados podían ser contraproducentes a la hora de tomar decisiones. Los análisis son muy distintos. Por ello, la propuesta fue sólo contratar a una consultora internacional, porque además nos da garantías, por los currículos, experiencia y antecedentes técnicos, que demuestran que tienen una amplia experiencia en temas ambientales, y sobre todo en temas vinculados a plantas de celulosa”, explicó el director regional de Conama, Nelson Bustos.

El personero agregó que “lamentablemente por los requisitos de los términos de referencia, fue muy difícil encontrar en el mercado nacional consultoras que pudieran cumplir con esos requisitos, entre otros, no tener vinculación contractual con Celco en los últimos seis meses. Entonces, el universo de consultoras que podrían haber hecho el estudio se redujo sustantivamente, y las propuestas de las consultoras que se presentaron, en opinión del comité y de la Conama, estaban menos desarrolladas que las consultoras internacionales” aseguró.

Desarrollo del estudio

El director regional de Conama, Nelson Bustos, indicó a La Tercera que una vez que se celebre el contrato con la consultora internacional, esta tendrá seis meses para desarrollar su estudio, y proponer a la Corema la mejor alternativa para evacuar los residuos líquidos de la planta Valdivia en una alternativa distinta al río Cruces.

“Nadie puede descartar un lugar o una localización sin discutirla antes en el marco de un Estudio de Impacto Ambiental. No descartamos ni afirmamos el ducto por Mehuín. Están abiertas todas las alternativas que la consultoría nos pueda entregar” señaló el   director de la Conama X Región.

La consultoría, cuyos costos, de acuerdo a lo expuesto en la Corema, van desde entre los 145 mil dólares como mínimo, y los 375 mil dólares como máximo, será adjudicada y contratada por la Conama, pero los costos serán pagados por Celco, de acuerdo a la resolución anterior de la Corema, que ahora fue modificada, de manera de eliminar el requisito de que el estudio sea realizado por una consultora internacional y una chilena.

El gerente de asuntos públicos y corporativos de Arauco Charles Kimber indicó que el estudio que deberá desarrollar la consultora canadiense es un tema “de máxima importancia” para la empresa. El personero señaló que desconocía antecedentes de la consultora que se adjudicó el estudio, por lo que espera enterarse de los criterios que la Corema tuvo en cuenta. “Las empresas fueron sugeridas por distintas organizaciones, respecto de la experiencia que tenían en procesos de tratamiento de agua, y el conocimiento de los procesos de fabricación de celulosa”, agregó Kimber.

El ejecutivo enfatizó que Arauco tiene claro que tendrá que pagar los costos del estudio internacional. “Eso es algo que en su momento nos pidió la Corema, y que hemos decidido asumir” dijo.

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