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Este cuento se inicia en un desierto,  se podria decir que el más árido de los existentes en “Felicilandia”. En este lugar había una persona la cual caminaba en forma permanente, segundo a segundo, por largas horas durante todo un día, sin encontrar a nadie, ni nada que le pudiera hacer compañía, algún insecto o algo parecido, y así pasa el tiempo, los días, semanas, meses, años, aunque como es habitual solo observaba oasis a los cuales nunca llegaba a tiempo, y a cada paso se preguntaba, ¿realmente estaba solo en ese lugar, y cuanto tiempo permanecería así?.

Mientras caminaba, hacia una revisión de su vida, de lo que había hecho con cada uno de los momentos, intentaba recordar desde el día de su nacimiento hasta el ultimo detalle de sus experiencias, recordaba a sus familiares, amigos y tantos conocidos que logro,  intentaba recordar esas caras de alegría, y también tristezas vividas, pero siempre con la misma frase, “que cada alegría o cada dolor, era la vista de alguien”, y se intentaba responder ¿quien era?, ¿era acaso alguna señal celestial, terrenal, o de que especie?, en definitiva, el significado de cada situación.

Pero las energías de nuestro peregrinó se van acabando, debido a la intensa calor y el cansancio por los kilómetros transcurridos, por lo que decide descasar un poco, pero pasado una rato se duerme,  y entre sus diversos sueños que tiene durante este periodo, aparecen en imágenes de los lugares que visito acompañados de diversas personas, debido a las actividades que realizaba, y se deba cuenta de que siempre estaba muy acompañado, pero en ocasiones se sentía solo, que cuando más necesitaba a las personas que él deseaba, no los encontraba, por lo que estos sueños terminan en pesadillas, por lo que despierta en forma muy abrupta. 

Después de este despertar tan repentino y acongojado, continúa la revisión de su vida, y se da cuenta de que siempre tubo el mejor de los ánimos para colaborar con los demás, por lo que su tiempo personal era muy escaso, por lo que en ocasiones solo cumplía con la rutina diaria, que con el paso del tiempo esta situación se hace más manifiesta tanto en su estado anímico como físico, pero siempre cumpliendo con sus deberes, en todos los ámbitos en los cuales se desarrollaba. Aunque todas las personas con las cuales se reunía le preguntaban ¿Cómo estas?, ¿Cómo te a ido?, y cosas por el estilo, y siempre la respuesta que entregaba era la más positiva posible. 

Estando aun en el desierto, se arrodilla y queda un instante de esa manera, mirando a su alrededor, se percata que junto a sus huellas, hay otras, por lo que decide rebobinar su memora nuevamente, y revisar el itinerario del viaje en el cual se encuentra, y se pregunta ¿este viaje, lo estoy haciendo solo o acompañado?, ¿y si es acompañado, de quien o de quienes?, por lo que estas interrogantes quedan abiertas por un largo tiempo, sin que pueda encontrar una respuesta satisfactoria…..

Pero la satisfacción de su corazón era que siempre intentó hacer lo mejor posible, tanto para los demás como para si mismo, por lo que su vida a juicio de él quedaba satisfecha, aunque siempre habían cosas que se podían mejorar, porque a pesar de los malos entendidos que pudieron surgir en ocasiones con las personas a las cuales apreciaba y quería, siempre intento dejar con las personas involucradas su postura frente a esta controversia………….

Y se preguntaba ¿A dónde más podía ir?, ¿Qué otro lugar podría existir?, y encontrando que el mejor caminó era siempre la verdad, y que con alegría avanzaba por esta senda…………, aunque en la eternidad de su camino forjo las relaciones de las cuales solo logro  cosechar los pétalos de una rosa, y no las espinas que le hacían daño a él, y a quien lo rodeaba. 

Porque del desierto que creía que se encontraba, fue tan solo un instante, en que tubo la ocasión de verse a si mismo, de analizar sus acciones, del trato que había tenido con quienes a lo largo de su vida han estado con él, se podría decir que fue una segunda oportunidad que le entrego la vida, y la vida puede ser eterna, porque a pesar de que ya algunos de nuestros seres queridos, ya no están físicamente, el recuerdo de los momentos vividos nunca se extinguirá, porque esa es la verdadera muerte, el olvido, el olvidarse de los demás, sentirse el único centro del mundo, el cual es compartido con más personas, las cuales tienen el mismo derecho adquirido de ser feliz, feliz en la forma en que se encuentre con otro ser, el cual es tan valioso como él………….

Y este peregrinar continua con la llegada de la compañía, la compañía eterna que es el gran don y gracia de la amistad, que son los hermanos que uno escoge, es esa otra familia, con la cual se comparte experiencias………, porque esas otras huellas en la arena eran de quienes están siempre, aunque en ocasiones nunca se percato de su existencia.

Al beber del agua que poseía, calmo su sed, la cual era extraída de la fuente para la vida eterna, y que al llegar donde lo esperaban, lo recibieron con panderos y arpas, guitarras, y melodías, porque desde el principio de su vida hasta el momento que se re-encontró con su seres queridos, expresados en sus familiares, amigos, conocidos, y todos aquellos que lo querían recibir, supo definitivamente que no era el fin, solo un nuevo amanecer para él, para que emané de su corazón, la vida, la vida eterna…………..

Durante su camino encontró, las riquezas, la sabiduría, y se atavió a ser diferente, porque nunca lo dejaron de perder de vista, siempre estuvieron atentos a lo que le ocurría, dándole espacio para que en la arena dejara la barca, para que encontrara esas nuevas orillas que buscaba, para que ahora más que nunca pueda seguir amando, para que sonriendo con las mujeres y hombres, de quien quiere y estima, para que sus manos vuelvan a trabajar, para que otras descansen, para que la estrella que brilla en el horizonte, sea la luz que le marque el caminó a seguir.

Porque DIOS, nos invita siempre a ir a el, todos los que están cargados y cansados, porque él nos hará descansar.

Porque la luz que se enciende hay que dejarla brillar, la luz que brilla en todo lugar, no se puede apagar, no se puede callar, porque la luz que clamo en el desierto, fue la luz en la oscuridad, porque son los pies de los que anuncian la paz, la buena noticia, de la luz que permaneció encendida, durante todo el desierto, a pesar de las tormentas……. 

Y lo único que pedía era que al llegar a su destino, solo clamaba una cosa, que durante el desierto, sus pasos sean sustentados, para que sus pies no refalen…………

 Leo_Panchy.